¿Cuál es el problema de crear un protocolo para las clases presenciales?


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Por Abril Peña

Si se han creado protocolos para los otros sectores de la vida nacional; ¿cuál es el problema de crearlo para este? Y dejémonos de ver demonios donde no los hay, se cree que se quiere volver por negocio, pero aquellos con hijos en el sector privado sabemos que estamos pagando exactamente lo mismo y cuidado si más por un año escolar donde se está recibiendo mucho menos.

Así que demos una mirada a los efectos del uso de dispositivos electrónicos en nuestros niños, los siguientes datos son los de la OMS y los de la sociedad americana de pediatría.

Para los niños de 2 a 5 años el tiempo máximo de uso debe ser de 30 minutos al día, y siempre bajo la supervisión de un adulto.

En los niños de 5 a 12 años el tiempo máximo de uso deberá ser de 1 hora al día; dejarlos más tiempo favorece el sedentarismo y la obesidad. El control parental debe ser exhaustivo

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A partir de los 12 años el tiempo máximo de uso deberá ser de 2 horas al día. Esta es la etapa más conflictiva, ya que las redes sociales empiezan a aparecer en sus vidas está comprobado que en esta edad, más de dos horas al día frente a la Tablet o celular disminuye el rendimiento escolar, a las relaciones sociales y familiares y crea conductas adictivas.

Por otro lado, la Organización Mundial de la Salud clasifica a los teléfonos celulares y a las tablets como un riesgo debido a la emisión de radiación. Los niños menores a los 12 años son más sensibles a estos agentes y existe el riesgo de contraer enfermedades como el cáncer. 

Diversos estudios indican en sentido general que el uso excesivo de estos dispositivos puede causar: obesidad, aislamiento social, deficit visual, hiperactividad, calambres en piernas y brazos,  trastorno del sueño y agresividad.

El uso de TV no es menos dañino el tiempo dedicado a las pantallas afecta su desarrollo psicológico y su capacidad de aprendizaje tambienestá directamente asociado a diversas enfermedades, como la obesidad infantil y la diabetes tipo 2, elevando el riesgo de padecer posteriormente en la edad adulta enfermedades cardiovasculares, hipertensión e infartos.

El estudio ABCD (Adolescent Brain Cognitive Development, o desarrollo cognitivo del cerebro adolescente) es un proyecto de 300 millones de dólares y en su primera etapa arrojó que el uso de las pantallas cambia el cerebro y no para bien precisamente y  el uso de las mismas esta asociado a calificaciones más bajas en las pruebas de aptitudes y con el proceso natural de “adelgazamiento cortical” en algunos niños.

Presentados los datos anteriores entonces tiene sentido la presión social por un retorno a clases GRADUAL, VOLUNTARIO y SEGURO acorde a las necesidades de cada grupo poblacional  resulta curioso, que médicos, policias, militares y el resto de profesionales no se han podido dar el lujo de quedarse en casa y han tenido que arriesgar a sus familias mientras que los maestros no. Pero en realidad; ¿estos se han aislado durante este último año? No salen con sus hijos de sus hogares, van al super, restaurantes etc? ¿Disfrutarán los maestros del sector privado de la vacuna igual que los del público?

Nadie exige que volvamos a la normalidad de antes, tampoco que lo hagamos a la carrera, pero este sistema educativo de emergencia fue concebido para eso, una emergencia no para un uso prolongado como es el caso actual, y ya sabemos que nuestro sistema de salud no tiene la capacidad de enfrentar los retos de los efectos colaterales del uso excesivo de las pantallas.

Tomemos decisiones para nuestros hijos informados y con estudios cientificos que avalen las mismas y sabiendo que cualquier decisión que tomemos en un sentido u otro esta BIEN y es la que le de tranquilidad a nuestra familia .

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