Los tributos son las prestaciones que se hacen en dinero exigidas por el Estado para lograr cubrir los gastos que le demanda el cumplimiento de sus fines.

Pedro José Rojas Chirinos nos indica que dentro de las características de los tributos se encuentran, que el poder tributario es abstracto, permanente, irrenunciable, e indelegable.

Por su parte, el sistema tributario se presume como un conjunto de tributos que es el resultado de las instituciones jurídicas y políticas de un país, de la amplitud de sus recursos, de la estructura social, de la manera en la cual se distribuyen los ingresos, del sistema económico, en fin, se tiene que el sistema tributario está constituido por aquel conjunto de tributos vigentes en un país y época determinada.

Con esto podemos entender, que cada sistema tributario es distinto, debido a que cada uno se encuentra formado por la variación de impuestos que cada país adopta según sus formas políticas, tradiciones, su producción y la naturaleza de su geografía.

Por otro lado, es importante dar un vistazo por los tipos de sistemas tributarios que se han clasificado en dos tipos:

  • Sistema tributario racional: que es cuando el legislador suele ser el creador de la armonía entre los objetivos perseguidos y los medios empleados.
  • Sistema tributario histórico: en el cual la armonía se produce de manera automática de acuerdo a la evolución de la misma historia. 

Y por último, hemos de ver reflejado lo que significa la gestión tributaria o en otras palabras, los ingresos públicos, que comprende la parte que financia el presupuesto público, siendo ésta la herramienta de mayor importancia en la política fiscal, cuyo trabajo es especificar los recursos destinados a cada programa y también su financiamiento.

Por lo tanto, la gestión tributaria es la que mide el conjunto de acciones realizadas en el proceso de la gestión pública que se encuentran vinculadas a los tributos, que aplican los gobiernos en cuanto a su parte o mejor dicho su política económica.

De todo esto, hemos de concluir que la política tributaria es un elemento que incentiva al crecimiento y al progreso de la población conforme a los plazos y los otorgamientos económicos que ha de ceder.

La gestión tributaria es un elemento que ayuda a crecer en enorme proporción a la economía de un país, pero de igual modo, también contribuye a su mantenimiento o decaída dependiendo de la manera en la cual los indicadores de gestión han sido llevados a cabo de manera eficiente a través de un determinado número de estrategias, explica Pedro José Rojas Chirinos.

Por lo que, para hablar de una gestión tributaria que sea optima, se debe apreciar el hecho de que la política fiscal sea estable y el sistema tributario sea eficiente, tomando en cuenta que si la gestión tributaria es óptima entonces es sinónimo de inversión, y de una muy buena.     

Por lo que, a los tributos se les debe gran parte de la estabilidad de los países en cuanto a su parte económica, siendo así uno de los elementos de las finanzas que más atención ha recibido y que contribuye en mayor proporción a la conformación de una buena economía, señalo Pedro José Rojas Chirinos.