Pedro José Rojas Chirinos dice que el concepto debe entenderse en sentido amplio, incluyendo la posibilidad de que los resultados financieros sean mayores o menores de los esperados, como en todo negocio siempre existe el riesgo y la probabilidad de un evento adverso y sus consecuencias. Al igual que con otras formas de riesgo, la pérdida potencial debido al riesgo de mercado se puede medir de diferentes formas. Tradicionalmente, una convención es utilizar el valor en riesgo (VaR). La utilización del VaR es convencionalmente aceptado en la práctica de gestión de riesgo a corto plazo. El riesgo financiero se refiere a la probabilidad de ocurrencia de un evento que tenga consecuencias financieras negativas para una organización. Todas las empresas asumen riesgos sobre la base de dos factores: la probabilidad de que una circunstancia adversa sucederá en el futuro y el costo de dicha circunstancia adversa.

Los enfoques de variación de la covarianza y simulación histórica para calcular el VaR también asumen que las correlaciones históricas son estables y no van a cambiar en el futuro o no van a tener desajustes en momentos de tensión de los mercados. De hecho, habida la posibilidad de que los inversores realicen apuestas financieras en contra del mercado, movimientos de éstos en una u otra dirección pueden generar tanto ganancias o pérdidas en función de la estrategia de inversión. El precio de la incertidumbre es la diferencia entre la rentabilidad de la inversión y el tipo de interés de aquellos valores que se consideran seguros. A esta diferencia la conocemos como prima de riesgo.

Entre los tipos de riesgos que tenemos están:

Riesgos de mercado asociado a las fluctuaciones de los mercados financieros, es decir, a las pérdidas del valor de un activo asociado a la fluctuación de su precio en el mercado.

Estos incluyen Riesgo de renta variable, el riesgo de que el precio de acciones o índices implícita cambien.

Riesgo de tipo de interés, el riesgo de que el precio del tipo de interés y/o su volatilidad implícita cambien.

Riesgo cambiario, el riesgo de que los tipos de cambio y/o su volatilidad implícita cambien.

Riesgo de mercancía, el riesgo de que el precio de una mercancía (cobre, petróleo etc.) y/o su volatilidad implícita cambien.

Así como también: 

Riesgo de crédito, es la consecuencia de la posibilidad de que una de las partes de un contrato financiero no asuma sus obligaciones.

Riesgo de liquidez o de financiación, se refiere al hecho de que una de las partes de un contrato financiero no pueda obtener la liquidez necesaria para asumir sus obligaciones a pesar de disponer de los activos, es decir, que no puede vender con la suficiente rapidez y al precio adecuado.

Riesgo operativo, se entiende como la posibilidad de ocurrencia de pérdidas financieras, originadas por fallas o insuficiencias de procesos, personas, sistemas internos, tecnología, y en la presencia de eventos externos imprevistos. 

 

 

 

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